Passivhaus ¿Por qué apostar por este estándar de construcción?

By 30 junio, 2017Noticias
Casa Pasiva

Para aquellos que andan algo despistados en el tema, Passivhaus es una palabra de origen alemán que significa casa pasiva y que en inglés se conoce bajo los términos passive house standard. Pues bien, se trata de un estándar para la construcción de viviendas.

¿De dónde proviene esto? Fue “acuñado” gracias a una conversación que tuvieron dos expertos profesores entendidos en el tema allá por el mayo de 1988, Bo Adamson de la Lund University, de Suecia, y Wolfgang Feist del Instituto de Edificación y Medio Ambiente. Gracias a ellos, y a numerosas investigaciones financiadas por el estado alemán de Hesse, la filosofía de construcción y arquitectura que hay detrás de passive house se pudo hacer realidad.

¿Pero en qué consisten las casas pasivas? consiste en construir edificaciones que cuenten con un gran aislamiento térmico, un riguroso control de infiltraciones, así como una máxima calidad del aire interior y por supuesto tratando siempre de aprovechar la energía del sol para una mejor climatización, reduciendo el consumo energético del orden del 70%, comparándolo con el de las construcciones convencionales.

Ventajas de una edificación passivhaus

  • Consumo muy bajo. Las casas pasivas tienen un consumo muy bajo de energía para calefacción y refrigeración. De hecho, según la norma vigente actual en Alemania, este tipo de viviendas gastan aproximadamente un 80% menos de energía para su acondicionamiento térmico. En España, que existe un clima menos severo, se podría llegar a una mejora del 60% respecto al consumo estándar de un edificio nuevo, y se conseguiría la mejor clasificación energética posible: la de clase A.
  • Aislamiento térmico de suelos, muros y techos. Dicen los expertos que es recomendable que toda la envolvente de la casa debe estar perfectamente aislada. Esto significa que no haya intercambio de calor entre el interior y el exterior. Para ello, habrá que tener en cuenta el clima de la zona en la que se encuentre la edificación para calcular el grosor de los materiales aislantes que se utilicen ya que cuanto más frío, más cantidad de material aislante se necesita.      
  • Ventanas y puertas de altas prestaciones. Se trata de los huecos naturales de las casas por donde se suele perder o absorber una gran cantidad de calor o de frío. En este tipo de casas el cristal debe ser doble o triple. Además, la mejor carpintería para el cerramiento, por sus propiedades térmicas y acústicas, es el PVC y la madera. Un claro ejemplo sería la ventana con Sistema KÖMMERLING certificada por el Instituto Passivhaus. Esta marca ya tenía certificada la ventana con el Sistema 88 plus para Alemania (país de procedencia de la misma), pese a ello y debido al clima español (cálido-templado) el Instituto Passivhaus ha incorporado otras certificaciones para diferentes zonas dependiendo de su clima.
  • Eliminar los puentes térmicos. Consiste en las pérdidas de calor que se producen en los ejes y las juntas, donde coinciden dos materiales distintos dejando huecos entre sí. La solución es no interrumpir la capa de aislamiento y, en el caso de que sea inevitable, colocar en esas zonas un aislante térmico adicional.      
  • Sistemas de ventilación mecánicos con recuperación de calor. Estos permiten renovar el aire controlando la entrada y la salida, de tal manera que, si el aire es frío se aprovechará el calor generado por las personas y los aparatos eléctricos de la casa para aumentar su temperatura. Si por el contrario la temperatura exterior es alta, se expulsará el aire viciado refrescando el que entra. La inversión energética para lograrlo es muy baja.      
  • Temperatura en el interior controlada. Para lo cual es necesario que en el entorno no haya corrientes de aire. Así se controlará la temperatura del interior de la vivienda con una mínima intervención de los sistemas de climatización.passivhaus ventanas casas pasivaspassivhaus ventanas casas pasivas

¿Cómo influye el clima mediterráneo en estas viviendas?

Las casas pasivas, según la investigación del proyecto de investigación europeo Passive-on, tienen que cumplir con ciertos requisitos en el caso de ubicarse en zonas de clima mediterráneo y ¿cuáles son esas condiciones?

  • Demanda máxima de energía útil para refrigeración, 15 kWh por metro cuadrado al año.
  • La envolvente exterior del edificio no debe tener una estanqueidad mayor que 0,6 volúmenes por hora (medida con una presión de 50 Pascales).
  • Consumo máximo de energía primaria para calefacción, refrigeración, agua caliente sanitaria (ACS) y electricidad, 120kWh por metro cuadrado al año.

El ejemplo español de casas pasivas

Al hablar de Passivhaus es importante tener en cuenta el ejemplo español. En nuestro país es importante precisar que se necesita contar con un certificado de obra específico, el cual garantiza que la vivienda ha sido construida siguiendo este estándar de construcción alemán.

¿Qué incluyen estas bases? Aislamiento térmico, confort interior tanto de aire como de temperatura, consumo de energía muy bajo, estanqueidad y circulación del aire mediante un sistema de purificación y adecuación térmica.

Pues bien, en 2014 una de las primeras casas con las que se trataba de conseguir este certificado se ubicaba en Madrid, en concreto en Guadalix de la Sierra. El responsable de la obra, Pedro Arconada, eligió dicha zona de montaña porque en ella se dan temperaturas mínimas de noviembre a marzo que rondan los dos grados centígrados de media y máximas en julio y agosto de 29 grados.

Comentaba este responsable que esta vivienda es la mejor que han construido hasta la fecha. “Cuenta con ventanas de triple cristal gas argón, grosor de muros de 18 centímetros de aislamiento y 10 centímetros de madera maciza, con lo que la poca temperatura que pierde se recupera rápido con energía solar o por el calor que transmiten los electrodomésticos”, añadía.

Se trata de una vivienda en la que llaman la atención el grosor de sus muros y la calidad de los materiales utilizados. En ella el aire circula gracias a un sistema de purificación con filtros que eliminan el polen garantizando la calidad y su salubridad. Además de depurar expulsan el aire interior y gradúan la temperatura del aire fresco que llega procedente del exterior, con lo que técnicamente no hace necesario que se tengan que abrir las ventanas para ventilar impidiendo que se pierda temperatura y calidad.